¿Cuánto va a durar tu relación?

Las relaciones suelen estar influenciadas fuertemente por aspectos como el dinero, el sexo, los niños, los suegros o los trabajos entre muchas otros y creemos que para “conocer” a una pareja necesitaríamos observarlos a ambos durante semanas o meses en diferentes situaciones y estados.

Pero… ¿Y si esto no fuera así? ¿Y si fueran suficientes tan sólo 15 minutos para saber si esa relación tiene futuro?

John Gottman, psicólogo clínico que durante décadas realizó extensas investigaciones sobre la estabilidad de las relaciones, ha encontrado un procedimiento con más de un 90% de exactitud, para saber las posibilidades que tiene una pareja de seguir juntos después de 15 años o por el contrario, terminen separándose.

Gottman desarrolló un sistema de codificación llamado “Afecto Específico” en el que a través de las expresiones faciales y aparatos biométricos medía tanto las emociones (enfado, queja, actitud defensiva, crítica, desprecio/desdén, tristeza…), como las pulsaciones o la temperatura corporal de los miembros de las parejas durante una conversación/discusión.

Tranquila no tienes que convertirte en una experta ni tienes que comprarte ningún aparato porque lo importante para Gottman era conseguir encontrar un patrón característico de la relación. Descubrió que un elemento importante era la relación entre emociones positivas y negativas durante un enfrentamiento, ya que cuando la tendencia es acabar con mayores cargas negativas suele ser un camino difícil de corregir.

Para ello pidió fijarse en conductas que llamó, los 4 jinetes de la Apocalipsis:

  • La actitud defensiva: Tendencia a defenderse, victimizarse. Dar la razón pero no del todo desconfirmando la percepción del otro. Si … pero…
  • La actitud obstruccionista:  Indiferencia ante la opinión del otro. Evitar. Retrasar o impedir llegar a un acuerdo.
  • La actitud crítica. Juzgar, culpar, quejarse, rechazar al otro.
  • La actitud de desdén. Jerarquía. Superioridad sobre el otro que al que hace inferior. Desprecio directo o indirecto a través de miradas o muecas.

Se dió cuenta que el desprecio era tan, tan, tan y repito TAN IMPORTANTE que no sólo está altamente relacionado con el sufrimiento y las rupturas en las relaciones sino también con la aparición de enfermedades físicas.

El que prestemos atención a estas conductas (especialmente a las señales de desprecio), no sólo en el otro sino también en nosotros mismos, nos dará pistas para reconocer cuando la relación está en peligro y tomar las decisiones oportunas que no añadan más sufrimiento.

¿Y tú? ¿Te has visto en alguna relación adoptando alguna de estas conductas? ¿Y las has identificado en la otra parte? ¿Te identificas hablando con desprecio a los demás? ¿Te han hablado a ti con desprecio? ¿Cómo fueron o son estas relaciones?

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