Afirmaciones positivas y la ley de atracción

Gracias por ayudarme a que llegue a más personas...

Como casi siempre suelo recordar al inicio de mis correos, te pido que, especialmente hoy, leas lo que comparto con la mente abierta, sin prejuzgar, sin necesidad de estar de acuerdo o no con lo que comparto. La idea es explorar, ver que resuena y sobre todo experimentar por nosotros mismos si necesitamos sacar conclusiones.


En primer lugar sabemos, no sólo por estudios sino por también por experiencia propia, que un diálogo interno autocrítico y negativo afecta de manera importante a nuestro estado de ánimo y a nuestra autoestima. Intensifica los sentimientos de malestar porque además nos identificamos con esos pensamientos negativos y los vivimos como verdades que nos creemos tal cual, generándonos sufrimiento añadido. 
 
En el mundo del desarrollo personal/espiritual o místico existen frases, afirmaciones o decretos para poder conectarnos con estados de abundancia en distintas áreas de nuestra vida, como por ejemplo atraer o manifestar salud, dinero, amor… Parece que para que esto funcione no con basta leer o recitar estas afirmaciones en si, sino que hay que sentirlas, vivirlas como si ya fueran parte de nosotros. (Esto puede tener cierta lógica porque si nos dedicamos a recitar afirmaciones que no creemos al final lo que conseguimos es generar una incoherencia y conflicto interno). 

Personalmente, incluso he leído que si no las crees no importa, que hagas como si lo fueran hasta que lo seas/logres.

Una de las personas referentes sobre las afirmaciones en el mundo del desarrollo personal fue Louis Hay.

Pero… ¿Es esto una moda o creencias de la nueva era?

La realidad es que nos podemos remontar a los mantras (instrumento para liberar la mente) que se recitan o cantan hace miles de años en India. Son palabras o frases en sanscrito que, más allá de su significado, parece que su verdadero poder liberador/sanador está en el sonido y la vibración que producen. 

Pero no la cosa no queda aquí.

Hay multitud de artículos científicos que muestran evidencias del poder sanador de la oración (rezar) fortaleciendo nuestro sistema inmune. 

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3396089/
 
También existen estudios científicos que evidencian relación entre autoafirmaciones y la reducción del estrés y emociones negativas. 

https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0146167214554956

Por lo tanto, podríamos considerar que si que existen evidencias de que los cantos, oraciones o afirmaciones positivas nos hacen sentir mejor y son beneficiosas para nuestra salud.

Ahora bien, ¿es posible atraer algo que deseo a través de afirmaciones? ¿Ley de atracción? ¿qué sustento tiene esto?

Por lo pronto si me siento mejor es más probable que perciba el mundo mejor.

Pero vamos a ver que nos encontramos en la psicología.

Parece que fisiológicamente nuestro cerebro cuenta con el Sistema Reticular Activador Ascendente que, entre otros aspectos, se encarga de filtrar lo que llega de toda la realidad del entorno a través de los sentidos, viendo aquella que más se acerca a nuestras ilusiones, metas y objetivos. 
 
Por ejemplo, si nos compramos un coche de una marca y color determinados es probable que empecemos a ver coches iguales por todos lados. No significa que antes no estuvieran ahí, sino que ahora tienen nuestra atención. 
 
Todo esto parece calzar perfectamente con frases utilizadas en desarrollo personal como: «Lo que crees, creas», «Allí dónde te enfocas, crece».

También es real que cometemos muchos sesgos (errores de interpretación).

Uno de ellos es el sesgo de confirmación en el que tendemos a prestar atención a todo aquello que esté alineado con lo que creemos y no aceptaremos/veremos lo que no creemos.

La profecía autocumplida es una anticipación de hechos y consecuencias de forma que, aquello que creamos firmemente, va a desarrollar una conducta coherente con ella para hacerla realidad. Así tenemos el ejemplo del efecto pigmaleon en la educación, que es efecto en el que las expectativas/creencias del profesor influyen positiva/negativamente en alumnos y por lo tanto hacer que estos mejoren (o empeoren) académicamente.   
 
Por lo tanto parece que aquello que crea (sea positivo o negativo) nos lleva a conductas, mas o menos conscientes, para confirmar esa creencia en la realidad.
 
Entonces ¿por qué no todo el mundo es feliz y logra lo que desea?
 
Vamos a partir de la base de que nuestra psique, yo, ego, no sólo vive en insatisfacción continua sino que está fragmentado. Así que es probable que pueda desear lograr una cosa y también desear lo contrario a lo que hay que hacer para lograr la anterior. Por ejemplo, Quiero ganar 10.000€ todos los meses pero también quiero trabajar poco y poder estar descansando y de vacaciones en la playa.

Ese conflicto o incoherencia va a influir a la hora de avanzar hacia nuestros logros. (alguna vez hemos hablado del autosaboteo).
 
También considero importante aquí mencionar el positivismo tóxico. Desde poder lograr cualquier cosa que queramos cuando nos lo propongamos a pensamientos mágicos de que las cosas se acaban solucionando solas porque si. Porque, cualquier conflicto interno entre nuestras creencias, quizás porque las metas o deseos están desajustados desproporcionadamente, lo que conseguiremos probablemente sea caer en frustración, desánimo y conflictos internos.

Por lo tanto, parece que existen pocas dudas de que es más probable que pueda lograr algo si creo que puedo hacerlo que si no. 

Mi propuesta a la reflexión…
 
Parece que las afirmaciones positivas, los cantos, las oraciones son beneficiosas para nuestra salud. No cuesta nada probarlo.

También parece que es más probable que lograré con mayor probabilidad aquello que crea que pueda lograr. Por lo tanto también puedo revisar mis creencias.

Ahora lo que te pregunto es lo siguiente. Si nuestros deseos nacen de un ego insatisfecho. ¿Quién dice que eso que queremos lograr va a cambiar en algo nuestra situación actual? Quien dice que con pareja seré feliz, que soltero sería más feliz, que con más dinero sería más feliz,… ¿Quién lo dice? Es probable que durante unos meses ese logro, esa nueva pareja, casa, dinero nos de cierta satisfacción, pero la estructura de pensamiento del ego es la insatisfacción con el momento presente y crear un futuro prometedor. ¿Y cuando el futuro sea presente? En nuestra sociedad existe esa compulsión de vivir corriendo detrás de objetos brillantes que creemos que nos harán completamente felices. Quizás durante un tiempo lo hacen. Luego hay una siguiente meta, una vuelta a correr…

¿Qué pasaría si antes nos entregarnos a este momento tal cual es sin rechazarlo sin la idea de que podría ser mejor si fuera diferente? ¿Podemos aceptarlo tal como es?

Recordar que la aceptación no implica resignación ni complacencia. Es ver lo que es como lo que es, sin querer que sea otra cosa. Y desde esa paz, actuar. 

Si estoy alineado con la vida ¿Quién manifiesta? ¿yo? ¿O la propia vida manifestándose a través de mi?
 
¿Qué pasaría si mis deseos no fuera para mi? ¿Y si fueras para otros? ¿Y si fuera para la vida?

Me encantará leerte.

Un abrazo y feliz semana


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