¿Qué se te da bien? ¿qué te apasiona? Estas dos preguntas son clave a la hora de decidir emprender un negocio. Creo que si eres capaz de encontrar una necesidad en la sociedad que pudieras cubrir con aquello que te apasiona aumentarán exponencialmente tus posibilidades de tener éxito. Por ejemplo, si siempre fuiste de letras y odiabas los números no pretendas dedicarte a emprender invirtiendo en bolsa o en montar una asesoría contable. ¡Deja eso para otras personas! No quiero decir que no se te pudiera dar bien, sólo que si no te gusta lo que vas a hacer estarás limitando tus oportunidades para triunfar.
Sería bueno conocer las inquietudes que tenías desde pequeño o aquellas cosas que de forma innata ya hacías bien o sin esfuerzo. También averiguar todo lo que haces bien ahora y en que te has hecho experto/a. Por ejemplo, puede que seas delineante pero llevas 8 años en natación y conoces al dedillo todos los entrecijos de ese deporte que pueda abrirte una oportunidad para emprender.
Uniendo todo se podría sacar algo que sea el inicio de una idea. Como sabes todo surge en la mente con una idea. Una vez la tengas ponte en acción para hacerla realidad. Actualmente la situación laboral en nuestro país no es la que todos desearíamos y puede ser el momento adecuado para emprender por tu cuenta. Si te interesa podrías echar un vistazo a mi artículo relacionado con la elaboración de un plan de negocio.
¿Qué se te da bien? ¿Tienes alguna idea? ¿Por qué no la coméntas? A lo mejor puedes encontrar por aquí alguién interesado en invertir en ella. ¡Mucha suerte!







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